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jueves, 22 de octubre de 2015

Gentrificación: el éxodo hipster

¿QUÉ ES?

La Gentrificación[1] deriva del término inglés “Gentry”, utilizado para hacer referencia a lo que conocemos como una especie de clase aburguesada. Éste es un fenómeno urbano que surge en la época del postfordismo y que consiste en que un grupo de personas de un nivel adquisitivo medio-alto deciden instalarse en un barrio degradado o descapitalizado cerca del centro de la ciudad por la buena relación calidad-precio.

PROS Y CONTRAS DEL FENÓMENO

Desde que este fenómeno nació ha suscitado innumerables debates. Es cierto que las zonas gentrificables consiguen una revalorización del suelo y que aquellos que poseen la propiedad de los edificios enclavados en esos barrios (mayoritariamente formados por viviendas en régimen de alquiler) se ven arrastrados a la rehabilitación para que la imagen que hasta el momento se tenía de ellos se adecue a la nueva etapa. También es cierto que esto ayuda a desplazar los focos de delincuencia hacia la periferia. Pero ¿qué pasa cuando el desplazamiento debe hacerlo aquella gente sin apenas recursos económicos que ahora no puede hacer frente a las subidas de sus alquileres? El debate está en el aire desde hace más de dos siglos. Lo único que sabemos es que la “expulsión” se realiza de forma progresiva y aquél que posee el poder económico es el que acaba estableciéndose de forma definitiva.

De igual forma, estos procesos tienen un carácter evolutivo y cabe destacar que lo que anteriormente denotaba la supremacía del más rico sobre el más pobre, ahora queda camuflado en la supremacía de la cultura y la creatividad sobre la inactividad y la desidia. Sea como fuere, este fenómeno forma parte de lo que conocemos como Teoría del ciclo vital de los barrios, según la cual éstos experimentan las fases de crecimiento, declive y renovación.



ALGUNOS EJEMPLOS

Barrios tan conocidos como el West Village, Greenwich Village, Lower East Side o el barrio de Harlem (al que un Starbucks y un H&M le han hecho perder su esencia), son varios de los ejemplos más conocidos a nivel internacional del fenómeno de <gentrificación>.

En España existen multitud de barrios que han experimentado este proceso en varias ocasiones. Uno de los más conocidos es el Barrio del Raval en Barcelona que, tras las últimas Exposiciones Universales (1888 y 1929), quedó plagado de cafés, tabernas, teatros y locales todos ellos dedicados a la prostitución. Un barrio donde proliferaba la delincuencia y que se comparaba con los barrios chinos de Nueva York, Buenos Aires o Moscú. El Ayuntamiento realizó una serie de viviendas en las zonas periféricas de la ciudad, cerca de los polígonos, la excusa perfecta para que las familias de clase obrera huyeran del barrio. De esta forma el Raval destacó por su degradación y sólo quedaban allí los que no podían o no querían irse. Actualmente, en el barrio conviven inmigrantes y gentrificadores que se mezclan con los estudiantes de las Escuelas del Barrio.

En Madrid, zonas como Lavapiés, Tetuán, Chueca o el Triball, son algunas de las más destacadas. Mientras el Barrio de Chueca ha sido comparado con el Greenwich Village de Nueva York, el de Triball ha sido comparado con el Soho de Manhattan ya que en 2007 la Asociación de Comerciantes con el mismo nombre que hoy tiene el barrio, compró prostíbulos y se los cedió a diseñadores y artistas para que allí pudieran desarrollar su actividad. Como curiosidad, hay que reseñar que existe un colectivo denominado TXP que ofrece visitas guiadas por estos barrios bajo el nombre de “Gentrificatours”.
El nuevo foco de atención en Madrid, es el barrio de Tetuán, dónde está instalada la comunidad dominicana: precios bajos, buenas comunicaciones, cerca del centro, la universidad y justo al lado de un importante eje comercial.
 

Otras ciudades, aparte de Barcelona y Madrid, también poseen barrios gentrificables, como es el caso de La Alameda en Sevilla o del Barrio del Carmen de Valencia que cuentan con el apoyo de las instituciones públicas y del capital inmobiliario.

Aunque se insiste en que el proceso no puede centrarse únicamente en la perspectiva de que los ciudadanos más humildes, ancianos e inmigrantes han sido “expulsados” del barrio por jóvenes de clase media-alta, parejas o solteros, artistas o de profesiones liberales con fuertes intereses culturales, sino que hay que tener en cuenta que la seguridad ha aumentado en estas zonas y que se ha pasado de lugares repletos de yonquis y prostitución a barrios temáticos, hay que tener en consideración las peticiones de desarrollo de políticas que favorezcan el mantenimiento de comercios que den servicios a la población. Si esta premisa se cumpliera, la Gentrificación no se reduciría al hecho de un barrio humilde que se pone de moda.

SI QUIERES CONOCER MÁS A FONDO ESTE FENÓMENO…

Si queréis conocer más acerca del tema no dejéis de leer a varios autores que salen a relucir cada vez que buscamos el término “Gentrificación”: autores como David Ley o Neil Smith, éste último centrando su obra entre los años 70 y 80 y su libro “La nueva frontera urbana”. También encontramos a Jane Jacobs con su “Muerte y vida de las grandes ciudades”; y no podíamos dejarnos a un autor de casa que en 2014 nos presentaba su “¿Gentrificación o barbarie?”, Ibán Díaz Parra.

Este artículo surgió a raíz de la noticia de este 11 de Octubre de 2015 “Ira contra la tienda hipster de cereales”, firmado por Marta Núñez Gallego (Londres – Madrid) para Noticias Cuatro. Actualmente, este fenómeno se relaciona directamente con el fenómeno hipster, por el que la decadencia y la criminalidad se ven substituidas por piruletas, ropa vintage y cupcakes. A continuación os dejo el enlace como curiosidad:




Cereal Killer - Brick Lane



[1] Es M.Pacione, en 1990, quién le pone este nombre al fenómeno tal y como lo conocemos ahora

BIBLIOGRAFÍA

-          Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Gentrificaci%C3%B3n de 12 de Octubre de 2015.
- "La gentrificación, ¿el producto de una economía hipster?" Artículo de eldiario.es, sección Cultura y Tecnología de 24 de Septiembre de 2014
- Sargatal Bataller, M.A. El estudio de la gentrificación. Biblio3w. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales nº 228. Barcelona. Universidad de Barcelona, 2000.
- "Pobre Barrio Rico", artículo publicado en El País, 31 de Marzo de 2013 por Sergio C. Fanjul

lunes, 11 de mayo de 2015

El circo de los horrores: Tortura (Parte I)

La Tortura está definida por la RAE como el “Grave dolor físico o psicológico infligido a alguien, con métodos y utensilios diversos, con el fin de obtener de él una confesión, o como medio de castigo”.

Esta definición no varía en demasía desde tiempos de Ulpiano, por allá en el s.III, hasta la expuesta por historiadores del s.XX, como sería el caso de John Heath. Casi todas las descripciones que encontramos por el camino a través de los siglos, tienen que ver con un ideal de justicia de cada tiempo analizado y siempre refiriéndose al dolor impuesto por funcionarios/autoridades públicas para conseguir la verdad o simplemente como castigo por un crimen merecedor de dicho desenlace. Aquí quisiera realizar un apunte personal,  a modo de crítica quizá impulsada por un trabajo paralelo sobre “personalidades desviadas”, y es que es muy difícil encontrar alguna interpretación oficial que considere la tortura como “pasatiempo”, que según la RAE sería la “diversión y entretenimiento en que se pasa el rato” y cuyo uso todavía parece no estar reconocido.

Las primeras pruebas gráficas sobre la existencia de esta práctica la encontramos ya en la Época Clásica de la Antigua Grecia y la Roma Imperial. A través de pinturas murales y de relatos en obras literarias, podemos comprobar que era un ejercicio bastante recurrente para demostrar la supremacía de hombres con consideración de libres sobre aquellos otros esclavos.

La tortura en Grecia recibía el nombre de básanos (probar con la piedra de toque; ensayar, comprobar, verificar, experimentar, poner a prueba, atormentar). Y en la obra de teatro “Las ranas” de Aristófanes en el 405 a.C, ya aparece un fragmento que denota la normalidad con la que es acogida esta costumbre cuando existe alguna ofensa que debe ser castigada: "Átalo a una escala, cuélgalo o azótalo. Apila piedras sobre él, échale vinagre en la nariz. Azótalo con cerdas, pero no con puerros o cebollas".

La cultura romana, en cambio, se consideraba más benévola, menos cruel en cuanto a este uso; afirmación que hace saltar todas las alarmas entre los amantes o simples conocedores de la época. Esta declaración era la que nos querían hacer creer bajo el disfraz de que sólo se penaba de esta forma los delitos penales, y no los civiles como hacían sus vecinos los griegos. Lo que no nos contaron era que un nuevo tipo de delito político, denominado Crimen Maiestatis y que se basaba en la ofensa hacia el Emperador, era considerado sacrilegio y recibiría el castigo propio del resto de delitos penales, es decir, la tortura. No hace falta aclarar que no había que esforzarse mucho para que cualquier acción pudiera suponer una ofensa hacia el Emperador.

Hay un hecho destacable, que en todos los libros y páginas web consultadas se menciona como “curiosidad” y que podría ser perfectamente uno de los argumentos que sustentara mi crítica anterior, relacionado con el periodo romano; se nos explica cómo Calígula mientras desayunaba o se divertía tenía por costumbre realizar interrogatorios mediante tortura, dónde exigía que a fin de conseguir la verdad se les cortara las manos a los interrogados, o se les aplicara fuego en sus partes pudendas. Y es que en esta época en que las penas se basaban en el castigo corporal, como la crucifixión o la “muerte por fuego” o siendo tirados a las bestias feroces, encontramos curiosos métodos como:

EL POTRO: también llamado Ecúleo, consistía en una tabla lisa sobre caballetes donde se colocaba a la víctima de tal forma en que sus extremidades superiores e inferiores eran atadas a un complejo sistema de pesos y cuerdas que a modo de poleas tiraban de ellas en sentido opuesto a fin de provocarle un primer desgarro muscular seguido de la dislocación de sus huesos. Un efecto similar intentaba provocar el método denominado “Lignum” y también usado en dicha época, que consistía en dos trozos de madera que intentaban romperle las piernas al sujeto.




EL UNGULAE: Su origen se encuentra en la época romana aunque hay que destacar que ha sido de los métodos que ha ido evolucionando y engendrando diversas modalidades a lo largo de la historia. Es el conocido método de los garfios que laceran la carne. En la parte sobre los métodos en la Edad Media veremos alguna variante.




LA FLAGELACIÓN: O Flagrum .Quizás sea de los métodos más conocidos como propios de dicha época, por las grandes referencias que encontramos tanto en la literatura como en el mundo del cine. Es una forma de castigo físico que trata de golpear el cuerpo humano hábilmente con látigos, varas o correas (algunas referencias también nos indican la posibilidad de hacerlo con metales candentes) cuya intención no es únicamente realizar heridas en la superficie de la piel, sino que se realizan estratégicamente para que tras la reiteración de los golpes aplicados queden afectados los órganos internos y, acabe provocando una muerte lenta acompañada de infecciones varias. Para ello, las “cuerdas” de los látigos estaban recubiertas de pequeñas bolas de metal o incluso pequeños huesos que provocaban que la carne se hiciera jirones.




LA MALA MANSIO: es el antecedente del método conocido como emparedamiento. Es curioso el sentido del humor de la época, ya que el origen de esta denominación viene del latín mansus que proviene de una forma verbal que significa “lugar donde pasar la noche después de un viaje”. Trata del encierro opresivo del cuerpo en un lugar estrecho, pocas referencias encontramos de si la cabeza quedaba al descubierto o no, en todo caso, una mala noche desde luego.





CURIOSIDADES: en un videojuego flash llamado Let’s Play: Ancient Greek Punishment, se recrean castigos eternos propios de los mitos helenos de forma ingeniosa como serían:

-         La roca de Sísifo, castigado a llevar una piedra hasta la cima de una montaña y antes de llegar dejaba caer la piedra de nuevo para repetir el proceso una y otra vez.
-         El hambre y sed eternas a las que fue castigado Tántalo mientras estaba en un lago con agua hasta la barbilla y bajo una rama baja repleta de fruta.
-          Las 50 hijas de Dánao mataron a sus 50 maridos y fueron condenadas a llenar un tonel sin fondo en el Inframundo.
-         Prometeo que fue castigado por robar el fuego del monte Olimpo fue encadenado en una montaña y un águila le iba comiendo el hígado de día, mientras que de noche se le regeneraba el órgano y así poder estar entretenidos durante 30.000 años.
-         Estas 4 pruebas se ven complementadas por una quinta basada en una de las paradojas del movimiento de Zenón

Si os queréis reír un par de minutos viendo en qué se entriene la gente, os recomiendo que pinchéis en el enlace:

“Adhuc Stantes” Lema del Instituto Santa Isabel de Hungría (“Todavía en pie”)


Angie Muñoz
Estudiante de Criminología UOC
Twitter: @anxineta




Bibliografía

“La tortura”, Alec Mellor , Ed. Estela 1964 Barcelona
“La tortura”, Edgard Peters, Ed. Alianza 1985 Madrid
“Discurso sobre la tortura” Juan Pablo Corner, Ed. Crítica 1990 Barcelona

* Wikipedia e informes on-line de Amnistía Internacional

domingo, 18 de enero de 2015

#TotCiutatMorta El sistema: su propio antisistema

Hace meses que decidí abandonar el hábito de encender el ordenador nada más levantarme y que mi café estuviera acompañado por el clac clac de mi teclado. Hoy mi taza es el doble de grande y va acompañada de un paquete de cigarrillos. La verdad es que no sé por dónde empezar;. hay tantas cosas que comentar que ni siquiera voy a intentar poner en orden mis pensamientos.Tengo mucho que estudiar, el sábado tengo examen de Sociología, pero creo que no hay mejor examen de Sociología que el que pasamos anoche todos los que nos sentamos ante la TV a ver el documental #TotCiutatMorta.

Es increíble, como dos horas de documental son capaces de hacerte ver lo insignificante, vulnerable e indefenso que puedes llegar a ser ante un sistema que debería protegerte. Somos marionetas de nuestro propio sistema.